Shalom

Padre Silvio Scopel comenta el Reconocimiento Pontificio en la Cátedra de San Pedro

Queridos hermanos, hoy, celebrando la Cátedra de San Pedro, oramos por el Papa Francisco que ha tenido un pontificado tan fecundo, ha llamado tanto la atención del mundo y de nosotros, como Shalom, ponemos ante Dios lo que Él nos habla por medio de Pedro. Esta es nuestra misión.

El 22 de febrero de 2007, la Comunidad Católica Shalom recibía de la Santa Sede el reconocimiento pontificio y aprobación de sus estatutos en un período ad experimentum . En 2012, también en la Fiesta de la Cátedra de San Pedro , los estatutos fueron aprobados definitivamente.

Más que el hecho de que la Vocación Shalom haya nacido a los pies del Papa Juan Pablo II, exactamente dos años antes del marco de fundación en 1982, el reconocimiento de la Iglesia en una fecha tan significativa revela aspectos fundamentales de la misión de la Comunidad. Es sobre este asunto que el misionero de la Comunidad de Vida Shalom y asistente local de Fortaleza, Padre Silvio Scopel, refleja en la homilía realizada en 2014.

Homilía del P. Silvio Scopel 
en la fiesta de la Cátedra de San Pedro 
(Fortaleza, 22 de febrero de 2014)

¿Qué significa nuestro reconocimiento pontificio en el día de la Cátedra de San Pedro?

Según nuestro fundador, Moysés Azevedo, que Shalom fuera aprobado el día 22 de febrero, significa que existimos para profesar la fe de Pedro. Este es el sentido de nuestra existencia. Fue para eso que Dios nos creó, que Dios nos constituyó esta familia espiritual. El motivo de la existencia del Shalom es profesar la fe de Pedro. Y cuando Pedro profesa su fe, ¿Él qué dice? Jesús está en diálogo con sus discípulos, en una región paganizada, y pregunta: “¿Quién dicen los hombres que soy?” Y entonces ellos responden muchas cosas acerca de lo que los hombres decían sobre Jesús. Y Jesús: “¿Y vosotros, quién dicen que Yo Soy?”, Es decir, “el mundo dice todas esas cosas ahí; algunos dicen que yo soy Elías; otros, algunos de los profetas; otros, Juan Bautista que resucitó”. Y Jesús dice: “¿Y ustedes?”, a los discípulos… “Y vosotros, ¿Quién dicen que Yo Soy?”. Entonces, Pedro va a decir, en nombre de todos: “Tú eres el Cristo, el hijo del Dios vivo!”. Esta es la fe de Pedro que nosotros somos llamados, como Shalom, a profesar y anunciar: “Tú eres el Cristo, el hijo del Dios vivo!”.

¿Qué significa decir que Jesús es el Cristo, el hijo del Dios vivo?

Primero: El Cristo, el Mesías, era aquel esperado por Israel. Significa decir que Jesús es la esperanza de Israel. La fe que estamos llamados a profesar, ya que nosotros somos hijos de Pedro, es la fe que dice que Jesús es la esperanza del mundo, porque Él es la esperanza de Israel. Decir que Jesús es el Cristo, el hijo de Dios, significa decir también que Él es la alegría de Israel. Cuando nosotros profesamos la fe de Pedro, entonces, estamos profesando que Jesús es la alegría del mundo.

Decir que Jesús es el Cristo, el hijo del Dios vivo, es decir que Él es el Salvador de Israel. Entonces, cuando profesamos la fe de Pedro, estamos diciendo que Jesús es la salvación del mundo, que Él es la esperanza y la alegría del mundo, que Él es el sentido de nuestra vida. Jesucristo es el Señor. Es esa la fe que estamos llamados a vivir y a profesar. Nuestra alegría ya no está más en los bienes que el mundo puede ofrecer, nuestra esperanza no está más en nuestro potencial intelectual, porque puedo ser la persona más inteligente del mundo.

Nuestra esperanza y nuestra alegría está en el hecho de que tenemos a Jesús como sentido de nuestras vidas. Y de tener nuestra fe en Él. Porque si yo estoy con Él, aunque todo a mi alrededor sea sólo tribulación, tengo esperanza y alegría, caridad, salvación. Sin embargo, si tengo todo, pero no tuviese mi vida cimentada en Cristo, mi vida se vuelve “flácida”, sin sentido. Cuando yo digo con Pedro “Jesús, Tú eres el Cristo, el hijo del Dios vivo”, estoy profesando que Él es mi esperanza, mi alegría y mi salvación. Como Shalom, esta es nuestra misión: Profesar la fe de Pedro, anunciar esa fe.

¿Y qué hace la fe de Pedro con él mismo?

La fe de Pedro realiza tres cosas en su vida. Primero, cuando él dice: “Tú eres el Cristo, el hijo del Dios vivo”, Jesús responde “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”. Es decir, Simón, “caña agitada por el viento”, después de que profesa su fe pasa a ser “piedra”, “roca”, “solidez”, “fundamento”. ¿Qué no hace la fe en la vida de una persona? ¿Qué no hace la fe en la vida de alguien?

“Ah, padre Silvio, yo me estoy sintiendo tan inseguro en mi vida”. ¡Entonces profundice en la fe! Cuando tenemos fe, dejamos de ser cristianos medio blandengues, que van de un lado a otro; “cañas agitadas por el viento”, y pasamos a ser una roca. Esta roca pasa a ser apoyo de otros hermanos, porque ésta también pasa a ser la misión de Pedro: “Ve y confirma a tus hermanos”, Jesús le dice a Pedro. Al profesar la fe, Pedro pasa, de caña agitada por el viento, a roca, piedra sobre la cual el Señor edificar Su Iglesia. Esta fe también cambia nuestra vida de este modo. Dejamos de ser “cañas agitadas por el viento” y pasamos a ser roca de un gran edificio espiritual que el Señor está construyendo.

Pedro recibe también, por medio de la fe, las llaves. ¿Qué significan las llaves?

Aquel que tiene las llaves puede abrir y cerrar la casa a la hora que desee. Quien tiene la llave tiene autoridad sobre la casa. La fe de Pedro hace que tenga poder sobre la casa de Dios en ese mundo, que es la Iglesia. Por último, podríamos entender la misión porque Pedro recibe el mandato de atar y desatar. Recibiendo esta misión, nosotros podemos comprender la gran misión de quien es piedra: quien tiene la llave debe atar al hombre a Dios. Pedro es enviado por Cristo para confirmar a sus hermanos para que se conviertan en pescadores de hombres.

La fe que profesamos, entonces, es la fe de Pedro. Y la fe de Pedro nos lleva a ser pescadores de hombres, a unir a los hombres con Dios. ¿Por qué Jesús quiso instituir un Papa? ¿Por qué Jesús quiso que entre los apóstoles uno fuera el jefe? ¿Por qué Él no dejó a los “Doce”? Estaba tan fácil… No, Él quiso instituir “uno”. Por el simple hecho de que “uno” es signo de unidad. Si todos estamos unidos a una única persona, significa que Cristo no está dividido.

Si empezamos a dividirnos y a decir “Yo soy de Pablo”, “Yo soy de Apolo”, Cristo estaría dividido. Y allí Jesús va a decir en la oración sacerdotal: “Padre, que todos sean uno, como Tú y Yo somos uno”. Por eso, Jesús instituyó el primado de Pedro y el primado de Pedro fue confirmado por los cristianos, por la Iglesia primitiva. Después de que Pedro fue martirizado fue elegido San Lino, después San Cleto, San Clemente y, así, hasta que hoy tenemos a Francisco, el sucesor de Pedro.

¿Y nosotros, como Shalom, llamados a profesar la fe de Pedro? Pedro tiene la misión de atar y desatar. ¿Qué dice a Shalom de modo específico aquel que tiene en las manos la llave y en los labios el poder de atar y de desatar?

En la figura de Juan Pablo II, Pedro dijo a Shalom, hablando a todas las nuevas comunidades: “Vosotros sois una nueva primavera para la Iglesia”, en mayo de 1998. “Vosotros sois la respuesta providencial de Dios para la Iglesia en los tiempos de hoy”, eso dijo Juan Pablo II. Benedicto XVI, Pedro, dijo: “Mantengan siempre en vosotros el espíritu de la iglesia misionera”, es decir, ustedes son misioneros. En otro momento él afirmó: “Sean alegres instrumentos del amor y de la misericordia de Dios”. Y por fin, hace una semana, Pedro, por medio de Francisco dijo a la Comunidad: “No tengan vergüenza del Evangelio de Jesucristo”. “No tengan vergüenza de vivir y de anunciar el Evangelio radicalmente”.

Eso fue lo que el Papa dijo hace una semana a nuestro fundador en la audiencia. Pedro nos pide por medio del Papa que seamos una respuesta providencial del Espíritu Santo para los tiempos de hoy, que seamos misioneros y, en misión, seamos instrumentos del amor y de la misericordia. Por eso, Shalom, cuando abre la boca deben venir estas dos palabras: amor y misericordia, porque éste es el mandato de Pedro para nosotros. Y finalmente, Pedro nos pide que no tengamos vergüenza de vivir y anunciar el Evangelio.

Queridos hermanos, hoy, celebrando la Cátedra de San Pedro, oramos por el Papa Francisco que ha tenido un pontificado tan fecundo, ha llamado tanto la atención del mundo y de nosotros, como Shalom, ponemos ante Dios lo que Él nos habla por medio de Pedro. Esta es nuestra misión. Por eso Dios, como la Iglesia Católica, nos hizo Comunidad. Y es a eso a lo que Pedro nos llama. Él tiene el poder de las llaves, el poder de atar y de desatar. Mientras hagamos lo que Pedro nos manda estaremos en el camino seguro. Alabado sea nuestro Señor Jesucristo.

Para siempre sea alabado.

Emanuele Sales
Transcripción con tono coloquial mantenida

 

Oswaldo Herrera
*Traducido de:
https://www.comshalom.org/shalom-reconhecimento-pontificio-na-catedra-de-sao-pedro/ 


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